En mi primer artículo sobre china les dije que no sabía si era que todos los chinos fueran iguales con sus modales o si era mala suerte la mía, pues ¿qué creen?
Ahí les va…
Antes, quiero aclarar que el año que iba a estar en China se ha prolongado y ya llevo dos y voy por dos más. En estos dos años he podido conocer más la cultura y cada día aprendo algo nuevo.
Llegando a China debes de olvidarte de una cosa: “El espacio vital que necesitas para respirar y no sentirte invadido”. No hay nadie en el mundo con menos inteligencia espacial que un chino. Y se pone peor cuando traen paraguas. Más de una vez se han atorado conmigo y siguen caminando como si nada.
Otro problema que se presenta a diario es cuando haces filas. Literal puedes sentir la respiración de la persona que está detrás de ti.
En general, los chinos, NO tienen una buena higiene bucal. Es normal ver a niños con los dientes podridos. Cuando les pregunté que porque había tantos niños con los dientes negros, mis colegas chinos me dijeron que tienen la creencia que como de todas formas se te van a caer que pues no importa mucho. ¡¿Qué?!
Entonces, imagina que estás en una fila esperando subirte al tren. Te sientes abrumado por tanta gente alrededor. Cuando la fila se mueve un poquito todo mundo se empuja y quiere subirse antes del que está hasta enfrente. Alguno que otro suspira… dejando a todos a su alrededor desmayados por el hedor proveniente de su hermosa boca. ¡Ay, China!

El día de hoy un colega chino me preguntó qué clases obligatorias había en México.
- “Matemáticas, español, geografía, educación cívica y ética…”
- Y él: “¿Cómo?”
- “Sí, educación cívica y ética”.
- “¿Qué es eso? ¿Como historia de México?”
- “¡No! Te enseñan a ser un buen ciudadano”.
- “¡¿Un buen ciudadano?! No, a nosotros no nos enseñan eso. Por eso ves a la gente empujándose en el metro por un lugar. Por eso ves en la calle a las personas escupiendo y sacándose los mocos (no sólo se los sacan, los arrojan con gran velocidad al piso. Se tapan un orificio y exhalan fuertemente hasta que sale el agüita volando como un misil). Por eso ves a las motos yendo en sentido contrario por toda la ciudad. Nadie nos enseña ésto entonces todo el mundo hace lo que quiere”.

Todo esto yo ya lo sabía. Lo he vivido dos años. Estoy familiarizada con mi entorno. Pero aún así fue sorprendente escucharlo de un chino. O sea, sí saben que lo hacen, saben que es un desmadre y que podría ser mejor. Saben que no tendrían porque vivir así.
Algo que me sorprende siempre es que en general no ves a la gente peleando en las calles. Por ejemplo, si en México alguien hubiera estado a punto de atropellarme. Siento que la reacción “normal”, tomando en cuenta mi temperamento un tanto explosivo, pues mínimo le pegaría en el cofre y le diría: “¿Qué te pasa, imbecil? ¿Qué no ves?” (Una vez me acuerdo que manejando en CDMX le aventé una botella de agua a otro coche cuando se me metió #ladybotelladeagua).
Pero aquí en Shanghái eso no pasa. Ni siquiera se gritan de cosas. Quizá a veces, muy a veces, pero en general cuando la misma situación pasa, el mundo se detiene por 1 segundo… se asustan, se quedan paralizados y después siguen caminando, o andando en bici o en la moto… “Aquí no pasó nada, y cada quién para su casa”.
En verdad me cuesta entenderlo… pero bueno, supongo que si no fuera así, pasarían todo el día peleando.
Me encontré este video en twitter. Supongo que a él no lo pueden arrestar jaja.
Y si bien no les enseñan civismo en la escuela, las reglas son claras, estrictas y aplicables. Si alguien se pelea a golpes, lo meten a la cárcel. A los dos, claro. Entonces la gente no se pelea a golpes. El mismo colega chino dice que te meten a la cárcel y eso va directo a tus antecedentes penales y si quieres ser doctor, abogado o maestro debes tener un historial impecable, de lo contrario, nadie te contrata.
Aquí una galería de la vida en China y su caos sin violencia.
No todo son filas, escupitajos y malos olores. No tengo nada en contra de los chinos, lo juro. Y sé que son muy inteligentes y que han hecho y están haciendo cosas increíbles. Pero cuando los ves por la calle sin la habilidad de caminar, manejar o andar en bici en línea recta, te preguntas si los antepasados de esa persona fueron los mismos que construyeron la muralla o ya cambiaron mucho sus genes.
¿Qué dicen, viajeros? ¿Los espero en Shanghái?
Hasta la próxima.





Que bien conocer un poco de China y sus “bonitas” costumbres jajaja Nos vemos en el camino!!!