El día que decidí renunciar a mi trabajo, vender mi coche y viajar, no había decidido ningún destino en específico. “Iré a donde sea barato ir”. Facebook, leyendo mis pensamientos (o escuchando mis conversaciones…), me sugirió un vuelo redondo a Colombia por 6 mil pesos (320 USD) y dije: Colombia, agárrate que ahí te voy.Continue reading “Bogotá, parceros y chichas.”