Mis conocimientos de política, geografía e historia, debo confesar que son bastante limitados. Aprendo de geografía cuando viajo. De historia cuando visito los lugares turísticos y te explican qué pasó ahí, te dan un poco de contexto histórico y mencionan fechas. Y de política la verdad nunca sé nada… (Sólo lo que Trevor Noah me explica de manera cómica).
No sabía que China no tenía Google hasta pocos meses antes de venir. Esperen, ¿tampoco Facebook?, ¡¿qué tal Instagram?! ¿Tampoco? ok…

Soy fan de las redes sociales, de las historias en instagram, de los mapas de Google… No ha sido fácil este detox, nada fácil.
Llegué a China sin celular, porque lo perdí una semana antes y pensé que era mejor esperarme a comprar uno aquí. Tenía un iPod dónde podía ver Google Maps pero no usarlos bien, por aquello de que es China, ¿no?
Tenía una cita al siguiente día a las 4pm. Tuve suficiente tiempo para perderme y caminar mucho por las calles de Shanghái. Creo que todos estamos familiarizados con el punto azul que nos dice que ahí estamos. El punto azul funciona aún cuando no estás conectado a Internet, lo cual es maravilloso. Entonces estoy con mi iPod en la mano y la calle que dice en los letreros no tiene nada que ver con la que se supone que dice el mapa… Respira, espera un poco, igual es el punto azul que está un poco confundido por encontrarse en China… Y el punto no se movía…

Así estuve caminando como 2 horas sin saber en realidad si estaba siquiera cerca porque las calles no concordaban con lo que yo veía en el mapa. Yo me seguía acercando a donde marcaba el destino. El punto azul decía que había llegado. Las calles seguían sin tener parecido con el mapa. Pregunté a una persona en la calle y él le preguntó a otra persona que afortunadamente hablaba inglés. Puso la dirección en su teléfono y no, efectivamente no había llegado. Vi su mapa y me explicó en qué dirección caminar. Tuve que volver a preguntar en una oficina de turismo que estaba por suerte por donde iba caminando. Llegué a tiempo.
Entonces me di cuenta que sí necesitaba un celular y que lo necesitaba urgentemente. Saliendo de la cita fui directo a comprarlo.
El mapa está en chino (obvio), pero me mandan direcciones a donde debo ir, copio, pego y voilà. Cuando tomo taxi sólo le enseño la dirección en el mapa y así sin comunicarnos, llego a mi destino.
Los que me conocen saben que no soy muy buena para los silencios. Sin redes sociales me siento con la necesidad de interactuar con la gente. Con los taxistas no he podido y es raro. En México cuando te subes al taxi mínimo hay un: qué calor hace, ¿no? Hasta un: se va platicando todo el recorrido… (cri, cri…)
Recién llagada a Shanghái, saliendo del aeropuerto, había una persona con un letrero que decía mi nombre. Le dije hola, me preguntó si hablaba chino, le dije que no y me dijo que él no hablaba inglés. Del aeropuerto al hotel hicimos poco más de una hora. No sé imaginan el trabajo que me costó no hacer plática. En mi mente pensaba: ¿de dónde eres? Qué frío, ¿no? Y la verdad me controlaba para no decirlo porque el señor ya me había explicado que NO hablaba inglés. No quería decir algo y que el ambiente se tornara súper incómodo. Pero qué estrés el mío al no poder entablar conversación con el taxista. Tengo que aprender a disfrutar de los silencios y aquí es el lugar perfecto para lograrlo. En el metro es chistoso observar a todos “interactuar” con sus teléfonos.

Creo que ya en la mayor parte del mundo el celular es súper importante. En China todo lo pagas con el celular, puedes salir de tu casa sólo con el celular y sobrevivir. Todo absolutamente todo lo pagan con el celular. Me sorprendió que hasta el autobús así se puede pagar. Yo tengo mi tarjeta que recargo con efectivo jajaja y la pongo cuando me subo. Hay personas que en vez de la tarjeta ponen su celular. China, me sorprendes. Compañeros del trabajo me dicen que nunca tienen efectivo y que incluso hay lugares que no puedes pagar con efectivo. Siento que vivo en el futuro jaja. Aunque no sé si todo el mundo esté listo para ésto. Por ejemplo, en México con eso de que te roban el celular bien seguido pues no sé que tan conveniente sea.
Sigo insistiendo en que debería de haber una aplicación que cuando te robaran el celular o se te perdiera, lo pudieras detonar y explotara. Los creadores de Samsung Note 7 deberían de pasar la receta para poder hacer explotar los teléfonos y así ya nadie quisiera robarlos #ideamillonaria.

En cuanto a las redes sociales, extraño mucho las historias de Instagram, no sé si más las mías o las de ustedes, pero en verdad las extraño. Whatsapp lo extraño cada que mando mensajes en WeChat, o sea, todo el día. Y Facebook, la verdad no lo extraño, sólo me encantaría poder bajar unas fotos de ahí para ponerlas de perfil en mi WeChat, sólo eso jaja.

Sé que es posible vivir sin redes sociales, pero no sin celular, sin mapas y sin Internet, al menos yo ya no podría.
Definitivamente en vez de ocupar menos la tecnología, la ocupamos más. Menos mal que puedo enviar estas líneas por correo y aunque no pueda ver mis artículos publicados me hace muy feliz poder compartirlos con ustedes.
¡Hasta pronto, mis queridos viajeros!
Wow! Definitivamente el cambio que hiciste en tu vida y te llevo a China, no lo hace cualquiera… Yo digo que soy aventada pero neta me sorprendes. No es solo el hecho de la restricción en cuanto a redes sociales, es esa maravillosa habilidad de encontrar soluciones y lograr las cosas! Hables el mismo idioma o no, estes en una cultura similar a la tuya o no! Que interesante!!